Sudar es de las cosas que más odiamos de nuestros cuerpos, pero ¿sabías que es esencial para sobrevivir? Así es: increíblemente, ¡hacernos sentir sucios y oler mal no es su único objetivo! Te explicamos.

Primero, hay que recordar que el sudor es un fluido corporal que producen nuestras glándulas sudoríparas y es expulsado a través de nuestra piel. Se compone de agua, sal, minerales, sustancias orgánicas, lactato y urea.

La razón principal por la que sudamos es para regular nuestra temperatura corporal, pero también nos ayuda a eliminar toxinas del cuerpo.

Por lo general el sudor aparece en nuestras axilas, en los pies y en las manos, aunque puede extenderse por toda la superficie de la piel, como cuando hace calor o hacemos mucho ejercicio. Si practicas demasiado deporte o pasas mucho tiempo en el gym, ¡puedes llegar a sudar hasta dos litros!

Además de mantenernos a buena temperatura y depurar toxinas, ésta acción mejora el sistema inmunológico ya que producimos glóbulos blancos, que son las células que se encargan de defender el organismo contra sustancias que nos puedan dañar de una o otra manera. También beneficia a nuestra piel, porque abre los poros y deja salir impurezas acumuladas en las primeras capas de la epidermis. Y finalmente, bajar de peso es más sencillo si sudamos seguido; debido a que al ser un proceso que demanda energía y acelera el ritmo cardíaco, se queman varias calorías.

A pesar de todos estos excelentes beneficios, tenemos el gran detalle del mal olor. Eso de plano no nos ayuda en nada. Pero para salvar el día, ¡tenemos a los gloriosos desodorantes! Su función básica es exactamente eso, ocultar el olor no muy agradable que el sudor produce. Imagínalo como una barrera invisible que permite que las toxinas salgan, pero sin traer con ellas el olor.

Ahora, te tenemos una pregunta. ¿Cómo decides qué desodorante usar? Con tantas opciones en el mercado, ¿en qué te fijas? Presentación, aroma, ingredientes, precio… ¡Hay tantos aspectos a considerar!

El factor al que más le tenemos que prestar atención es la composición del producto, es decir, de qué está hecho. De esto depende el efecto que tendrá en nosotros.

Actualmente, la mayoría de los desodorantes son fabricados con un ingrediente llamado Clorhidrato de Aluminio. Éste es un compuesto químico que funciona para reprimir y controlar la sudoración. La cantidad presente en el producto depende de lo que se ofrece, por ejemplo, un desodorante que prometa 48 horas de protección tendrá más concentración de Clorhidrato que uno de uso diario.

Aunque gran parte de los desodorantes cuentan con él, no suele ser muy recomendado por médicos y expertos de la salud ya que la piel puede absorber el aluminio, viajar por la sangre y llegar a nuestro cerebro. Existe la teoría de que éste a largo plazo puede producir cáncer, Alzheimer y otros problemas neurológicos, más no ha sido completamente comprobado. Sin embargo, muchas personas prefieren no arriesgarse y dejar de consumirlo.

Complementando lo anterior, los desodorantes con este ingrediente impiden el proceso natural de transpiración para poder controlar el sudor, y no eliminan a las bacterias presentes, sólo las ocultan con perfume, tapando los poros de la piel.

Afortunadamente, existen varias alternativas mucho más amigables a la salud y al medio ambiente, ¡que son igual de efectivas! Una de ellas es el Alumbre Potásico.

El Alumbre Potásico es un mineral que ha sido usado desde la antigüedad como desodorante natural en diversas partes del mundo. Su apariencia es blanca/cristalina (como la sal), y se puede encontrar molido o en forma de piedra.

Por sus propiedades, además de ser desodorante es usado como cicatrizante, reafirmante y antiséptico. Otros beneficios que contiene es que obviamente no se compone de derivados del petróleo, disolventes o químicos peligrosos, su efecto es de larga duración, es amigable a pieles sensibles o con alergias, no mancha la piel ni la ropa, no es pegajoso, no obstruye los poros de la piel, y no contamina al medio ambiente.

Y a diferencia de los desodorantes convencionales, no tiene alcohol ni perfume. Esto significa que el Alumbre no cubre el mal olor con fragancias, ¡sino que combate directamente a las bacterias que lo producen! Adiós bacterias, adiós olor.

Como ves, ¡el Alumbre Potásico es un excelente candidato para convertirse en tu nuevo desodorante preferido! El asunto es: ¿dónde encontrarlo?

¡Te tenemos una súper noticia! Por si no sabías ya, en Blen contamos con toda una línea de desodorantes con éste ingrediente. Con nuestra variedad de modelos es seguro que encontrarás uno que se ajuste perfectamente a ti, ya sea que quieras un aroma natural y femenino, o algo más masculino, unisex, o simplemente prefieras uno sin fragancia. ¡Todos los increíbles beneficios del Alumbre al alcance de tu mano y de tu bolsillo! No dudes en probarlos.

Consulta los productos mencionados en éste artículo en nuestro catálogo en línea o nuestra página web, y no olvides seguirnos en Facebook e Instagram para más contenido.

Comments (1)

  1. Una gran bendición el uso de los desodorantes con alumbre. Eliminamos toxinas sin mal olor. Y sin dañar nuestro organismo. Prevenir para no lamentar

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